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martes, 21 de junio de 2022

Gustavo Petro presidente, unos comentarios

La victoria de Petro en las elecciones presidenciales puede catalogarse como históricas, uno porque se convierte en el primer presidente etiquetado de “izquierda”, de la mano Francia Márquez, la primera mujer vicepresidenta afrodescendiente. Como se llega nos dice mucho del contexto colombiano, que pide cambio, pero no convencido del todo del proyecto Petro. 

Lo primero que se destaca es que se registra el porcentaje más alto de participación democrática del país desde las elecciones de 1998 (62.59%) con un 58.09%, y el más alto número de votantes de la historia con 22.658.694 de votantes de 39.002.239 posibles. Donde incluso el candidato perdedor, Rodolfo Hernández (RH), con 10.580.412, supera en votos al, hasta en este entonces, candidato más votado de la historia política colombiana, el saliente presidente Iván Duque (10.398.689).

Petro, por otro lado, se convierte en el presidente con mayor votación que ha tenido el país (11.281.013). Esta victoria, en cuanto a los votos se divide principalmente en dos:

Gana en la “Periferia” del país (los departamentos del Caribe y del Pacífico). A diferencia de las elecciones pasadas (donde pierde en los departamentos del Cesar, Magdalena y Bolívar), Petro gana en todos los departamentos del Caribe y mantiene los departamentos del Pacífico. En casos como en el Valle, no solo se mantiene, sino que aumenta en comparación de 2018, donde sacó 889.289 de votos (51.76%), mientras que en estas elecciones saca 1.310.236 (63.85%). Lo mismo que el Cauca, de 324.640 (65.09%) en 2018 a 515.074 (79.02%) de votos en las presentes elecciones.

En el interior, gana en Bogotá de nuevo y con mayor votación. En 2018 saca 1.889.050 de votos (53.38%), mientras en 2022 saca 2.253.997 (58.58%). Y aumenta la votación en Antioquia, a pesar de perder, de 556.685 (21.85%) en 2018 a 942.005 de votos (33.04%) ahora. 


Con esto en cuenta, tenemos la gran mayoría de los 700 mil votos que el candidato Petro saca de ventaja a RH para consolidar su victoria. Sin embargo, hay algunos elementos que hay que tener en cuenta. 


La votación del castigo

El primero es que, si bien Petro saca una votación histórica, es, al mismo tiempo, el presidente que llega con mayor votación en contra. Con un margen de 3.13% de diferencia entre Petro y RH, no se veía una votación con tan estrecha distancia desde las elecciones de 1994, donde la distancia entre la victoria de Ernesto Samper sobre Andrés Pastrana fue de apenas 2.12%.

RH tuvo una votación impresionante, gracias y a pesar de él mismo. Gracias a su discurso simple de anticorrupción, pudo llegar a calar en gran parte de la población colombiana que todavía comulga con el uribismo, y, al mismo tiempo, quienes sentían que algo debe cambiar, pero no con Petro. Sin embargo, sus contradicciones discursivas, un manejo de campaña que apostó no confrontarse directamente, la ida a Miami, no fue suficiente frente a un Petro que, antes de la segunda vuelta siguió recorriendo el país.

Los votos no necesariamente son solo un apoyo o entendimiento de un proyecto político, sino que también pueden ser un mecanismo sancionatorio.

El apoyo a RH era, por una parte, un rechazo a lo que se cree o se le asocia a Petro, llámese comunismo, castrochavismo, ideología de género (voto conservador y/o uribista y de centro), independientemente si Petro o no comulga con ello, es la idea en sí, sumado a la sobre explotación de su pasado guerrillero. Al mismo tiempo, era un voto a una visión simplificada de lo que mucha de la población colombiana cree es el mal de fondo: la corrupción. 

Con Petro, el voto puede ser leído como una consecuencia de un gobierno Duque que no conectó con la sociedad, en especial el año pasado con el nefasto intento de reforma tributaria, su respuesta violenta y desproporcionada a las protestas, el descontento social en relación a los asesinatos de líderes sociales y el alto nivel de violencia, y el cuestionado manejo de la pandemia. 

Todo esto enmarcado en un contexto de desconfianza en los medios tradicionales y utilización de las redes sociales que mostraba la violencia y abusos de las fuerzas policiacas, e incluso, la visibilización de los heridos y muertos. 


Del optimismo al realismo  

Lo que viene ahora es fundamental. Mantener el optimismo con que llega Petro y al mismo tiempo lidiar con medio país que no está convencido del todo. 

Para ello su mensaje debe ser claro, y al mismo tiempo acompañado de acciones tempranas, nombramientos dentro del gobierno que reflejen seguridad, no solo a los sectores sociales, sino también económicos. 

Por ejemplo, en cuanto a la política energética, en especial lo referente a Ecopetrol, deberá tener un plan preciso y expresarlo claramente. Si bien es cierto que el valor de Ecopetrol en el mercado en los últimos diez años ha caído a un cuarto de su valor, sigue siendo una de las más importantes fuentes de ingresos del país.    

Petro ya no es un “retador”, ahora hace parte del poder ocupando la máxima plaza política de Colombia. Más que nunca necesitará dialogar, negociar, ser claro y pragmático. Es posible que se encuentre en una situación donde sus acompañantes lo tilden de demasiado moderado, y los detractores, como un radical, y en cuatro años no se puede complacer a todos. No podrá cumplir a todos, ni todo lo que dice, y por ello tendrá que elegir que batalla podrá librar, cual puede ganar y en cual puede avanzar. 

Petro llega a un país que, como un estudiante universitario que tiene materias en varios semestres, debe ponerse al día en la segunda década del siglo veintiuno, con todo y sus complejidades, arrastrando problemas del siglo diecinueve y veinte. Elegir, gestionar, planear, como ponerse al día y al mismo tiempo no perder contacto con el presente no solo es necesario, es obligatorio sino queremos perder este siglo.   


Referencias 

Elecciones presidenciales en Colombia, 1994
https://pdba.georgetown.edu/Elecdata/Col/pres94_2.html

Elecciones presidenciales en Colombia, 1998
https://pdba.georgetown.edu/Elecdata/Col/pres98_2.html

Elecciones presidenciales en Colombia, 2018
https://web.archive.org/web/20180528015947/https://presidente2018.registraduria.gov.co/resultados/html/resultados.html

Elecciones presidenciales en Colombia, 2022
https://resultados.registraduria.gov.co/presidente/0/colombia

3 factores para entender las protestas en Colombia y la indignación contra la reforma tributaria
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56932013

Con más de 60 masacres en Colombia en 2020, Bachelet pide al Gobierno que proteja a la población de la violencia
https://news.un.org/es/story/2020/12/1485602

"Respuesta social del gobierno colombiano a la pandemia fue insuficiente y tuvo baja cobertura": Merike Blofield, directora del Instituto de Estudios Latinoamericanos del GIGA
http://ieu.unal.edu.co/medios/noticias-del-ieu/item/respuesta-social-del-gobierno-colombiano-a-la-pandemia-fue-insuficiente-y-tuvo-baja-cobertura-merike-blofield-directora-del-instituto-de-estudios-latinoamericanos-del-giga

Los rostros de las víctimas mortales detrás del paro 
https://rutasdelconflicto.com/especiales/victimas-mortales-paro

Market capitalization of Ecopetrol (EC)
https://companiesmarketcap.com/ecopetrol/marketcap/



martes, 8 de abril de 2014

La Hegemonía Centralista

Si algo ha demostrado la lista definitiva de candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República de Colombia es que además de ser mayoritariamente de derecha y masculina, es predominantemente de origen y formación centralista. 

Veamos un breve sumario de los aspirantes en cuanto a su origen y formación: 

Polo Democrático

Clara López Obregón. Nacida en Bogotá, con estudios en la Universidad de los Andes y la Universidad de Harvard. Viene de la familia del presidente Alfonso López Michelsen, también bogotano.

Aída Abella. Es de Sogamoso, Boyacá, y se graduó en la Universidad Nacional de Colombia, en la sede del Distrito Capital. Antes de exiliarse por motivos de seguridad, se desempeñaba en el Concejo de Bogotá. 

Partido Conservador

Marta Lucía Ramírez. Nació en Zipaquirá, Cundinamarca. Estudió en la Universidad Javeriana y la Universidad de los Andes. 

Camilo Gómez. Bogotano. Estudió en la Universidad Javeriana. 

Unidad Nacional

Juan Manuel Santos. Bogotano, pertenece a la familia Santos, la cual ha producido diversidad de políticos y periodistas tales como el presidente Eduardo Santos y su hermano Enrique Santos "Calibán". Hizo parte de la Escuela Naval de Cadetes y realizó estudios de Economía en EUA e Inglaterra.

Germán Vargas Lleras. Al igual que Santos, capitalino. Se graduó de abogado en la Universidad del Rosario y se doctoró en la Universidad Complutense de Madrid. Es nieto del presidente Carlos Lleras Restrepo. 

Partido Alianza Verde

Enrique Peñalosa. Bogotano nacido en Washington D.C. Estudios en EUA y Francia. Fue alcalde de Bogotá. 

Isabel Segovia. Es de Cartagena. Estudió en EUA y Francia. Ha sido Viceministra de Educación.

Centro Democrático

Óscar Iván Zuluaga. Nació en Pensilvania, Caldas. Estudios de bachiller en Bogotá y Universitarios en la Universidad Javeriana. 

Carlos Holmes Trujillo. Vallecaucano, terminó su pregrado en la Universidad del Cauca. Estudios de posgrado en Tokio. Fue alcalde de Cali. 


        
Respecto a los candidatos a la presidencia, la lista es diciente. Cuatro de los cinco postulantes son o están relacionados con Bogotá. La excepción es Zuluaga, el cual es caldense. 

Y eso no es todo: la formación también es sugerente. Tres de los cinco provienen de universidades privadas con un fuerte carácter de élite (la Universidad de los Andes o la Javeriana, por ejemplo); y también tres se han formado exclusiva o parcialmente en universidades extranjeras. En la educación extranjera predomina como destino Estados Unidos.

En cuanto a la vicepresidencia, la cuestión parece más o menos equilibrada. De los cinco candidatos, hay dos bogotanos, una de Boyacá, una de Cartagena y un vallecaucano. 

En la formación, vemos que de todos los candidatos a vicepresidencia, dos vienen de universidades privadas (Javeriana y U. del Rosario); dos, de universidades públicas (U. de Nacional y U. del Cauca), y tres de ellos tienen estudios en el exterior. Ahora, tres de los cinco aspirantes provienen de universidades bogotanas.

Recapitulando: de los diez candidatos a los máximos cargos públicos del país, seis son de origen bogotano, seis provienen de universidades bogotanas y cuatro estudiaron en los Estados Unidos. 

Las cifras son abrumadoras. El origen e instrucción que se observa en los protagonistas de las próximas elecciones son un síntoma del carácter centralista y elitista de nuestro país. Aunque la Constitución afirme que Colombia se plantea como diversa y plural, lo cierto es que las candidaturas presidenciales reflejan una realidad distante de lo que dictan sus leyes. La hegemonía centralista se representa en todo su poder en un tarjetón que se distribuirá a nivel nacional. Ironía de una nación que ve cómo todas las políticas son planteadas desde un centro que no escucha ni presta atención a las necesidades particulares de las regiones, que ven como sus mares son cercenados; sus llanuras, devastadas; y sus selvas, deforestadas.

Mi padre me comentaba que, de niño, cuando vivía en el pueblo (San Cayetano - Bolívar), los adultos les advertían sobre el peligro de que se los llevara "el carro cachaco" si se encontraban cerca a la carretera. En el Caribe, lo "cachacho" denota al sujeto del interior del país y lo que procede del centro. Hoy un "carro cachaco" de la política sigue conduciendo al país en un viaje de pobreza, descuido, inseguridad, desigualdad, contaminación y, en general, negación de una sociedad colombiana tan diversa y, a la vez, tan pasiva.