jueves, 22 de marzo de 2012

Cómo se pescan calamares


El calamar tiene ocho brazos que puede replegar sobre su cabeza: de tal modo se esconde de cualquier enemigo para protegerse mejor, también suelta un líquido muy negro, la famosa tinta que le sirve para ocultarse al menor peligro.

Cuando los pescadores ven que el agua se pone negra echan la red y así pescan fácilmente a los calamares. 

Anónimo chino.

Simpática historia que me hace recordar a Aquiles, conocido por su gran velocidad y agilidad como "el de los píes ligeros", y muerto por una flecha en el talón.

Narciso, bello rompecorazones del mundo antiguo, maldito por su belleza.

Maui, héroe polinesio que arrebató el fuego al gigante Mahu-ika para dárselo a la humanidad, engañándole con su propia fuerza.

Hoy: el comercio de armas, armas nucleares, manipulación genética, industrialización desmesurada, caza de animales a gran escala, combustibles fósiles, consumismo, etc. Se convierten en la tinta que señala la autodestrucción.

Nuestras mejores habilidades, nuestra más grande condena.





sábado, 3 de marzo de 2012

La Torre del Soñador

Incontables lunas habían pasado desde que un ser consciente de su mortalidad pisara la magnífica construcción.

El viejo caballero había vivido la vida de diez hombres para llegar hasta ella: enemigos derrotados, amigos perdidos y cicatrices incurables. 

La Torre del Soñador se imponía en medio del valle. Una vegetación infinita se mezclaba con columnas y muros en ruinas; sus jardines secretos, con estatuas de héroes, reyes y dioses.

Entrar fue extraordinariamente sencillo. Los Creadores le sonreían o ya no les importaba.

Construida en el tiempo en que los antiguos dioses caminaban sobre la tierra, la Torre guardaba el sagrado sepulcro. Extrañamente, el caballero se sintió más liviano, más tranquilo y supo que era aquel el lugar y el momento adecuado.

Entonces recitó las palabras finales de un viejo libro, con una extinta lengua:

-Te daré la vida que el Dios de éstas tierras te negó. Esto ya pasó, y volverá a pasar.

El Caballero cayó al piso, sin vida. El cadáver dejó de soñar, y así comenzó una gesta que acabó e inmortalizó a hombres, naciones y razas enteras.

Imagen: Un Caballero en la encrucijada, de Viktor Vasnetsov (1878).